carlos I emperador

Carlos I de España o Carlos V del Imperio Germánico

Inicio » Biografías » Carlos I de España o Carlos V del Imperio Germánico

Carlos I. Rey de las coronas de Castilla y Aragón (como emperador de Alemania es Carlos V). Nació el 24 de febrero del 1500 en Gante (Bélgica). Hijo de Juana I y de Felipe I. Se encargaron de su educación dos profesores: Chievres y Adriano de Utrecht, quien después fue el papa Adriano VI (1522-1523). A la muerte de Fernando el Católico el 23 de enero de 1516, y según su testamento, tenía que encargarse del gobierno de dichas Coronas su nieto Carlos I bajo la regencia del cardenal Jiménez de Cisneros, hasta que aquél viniera de Flandes. Carlos I, que fue proclamado en la Corte de Bruselas el 14 de marzo de 1517, asoció a su antiguo profesor Adriano a la regencia de Cisneros y lo envió a España; después, él llegó a Asturias el 17 de septiembre de 1517; entonces fue a Tordesillas para visitar a su madre.

Inicio del reinado

El cardenal Cisneros, que había ido a recibirle, enfermó en el camino y murió el 8 de noviembre de ese mismo año sin haber visto al rey, quien entró en Valladolid el día 18 del mismo mes. Su primer acto fue repartir, entre sus amigos flamencos, los cargos más importantes de sus Estados y, a su antiguo profesor Adriano, hizo que se le creara cardenal; todo esto produjo un gran descontento general, que volvió a reproducirse en las Cortes de Valladolid en enero de 1518, donde los procuradores del reino hicieron jurar, a Carlos I, las leyes, antes que ellos le juraran como rey; después, los diputados le presentaron un memorial con 88 peticiones, entre las cuales le pedían que los documentos oficiales fueran firmados por él y por su madre; pero precediendo el nombre de ella, como propietaria del reino; que el rey hablara castellano, etc. Después, el rey hizo lo que quiso. También encontró oposición en Aragón y Cataluña; pero, al fin, fue reconocido como rey en ambos lugares.

Carlos coronado emperador

carlos I o carlos V
Carlos I o Carlos V

El 11 de enero de 1519, murió su abuelo (Maximiliano, emperador de Alemania); como la sucesión era electiva, fue elegido Carlos V el 28 de junio de 1519; Carlos V logró la elección imperial (28 de junio de 1519) merced a la corrupción y los sobornos: usó cantidades enormes de dinero, prestadas por el banquero Jacobo Fugger, para pagar a los príncipes alemanes que debían designar al nuevo emperador. El 20 de mayo de 1520, dejando de regente al Cardenal Adriano, marchó para Alemania, donde fue coronado como emperador de Alemania el 22 de octubre de 1520 en Aquisgrán.

Revueltas y sublevación en Castilla

Carlos V volvió a España en julio de 1522; entonces, Adriano marchó a Roma, para ser nombrado Papa. Mientras la ausencia de Carlos V, tuvo lugar la guerra de las Comunidades en Castilla, y de las Germanías en Valencia: el pueblo se levantó por causa de los excesivos impuestos y de las insolencias de los ministros extranjeros; pero todo acabó con la derrota de los sublevados a manos del ejército del regente; los dirigentes de la sublevación fueron decapitados; en Villalar de los Comuneros (Valladolid): Juan de Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado el 24 de abril de 1521; las Germanías terminaron también con ejecución de sus dirigentes: en Orihuela (Alicante), fueron decapitados Pedro Palomares y los trece que formaban la Junta de Orihuela; en Valencia, fue asesinado Vicente Peris; en Burjasot, el Encubierto (un personaje misterioso, que se presentaba como nieto de los Reyes Católicos, un supuesto hijo del príncipe Juan, y también como un profeta) fue asesinado el 19 de mayo de 1522 y, después, la Inquisición lo juzgó póstumamente y ordenó quemar su cadáver.

Guerra con Francia

Pronto comenzó Carlos V su primera guerra contra el rey de Francia, Francisco I (1515-1547), que había invadido Navarra, donde fue rechazado; luego fue hecho prisionero en la batalla de Pavía (Italia) el 24 de febrero de 1525 y traído a Madrid; no recobró la libertad hasta que se comprometió, bajo juramento, a cumplir las duras condiciones de la Concordia de Madrid del 14 de enero de 1526, tras lo cual marchó a Francia el 21 de febrero del mismo año; el 18 de marzo siguiente, llegó Francisco I a la frontera del río Bidasoa, donde fue canjeado por sus dos hijos (Francisco y Enrique), que dejó como rehenes en España. Después, el rey francés, además de negarse a cumplir lo establecido en dicha Concordia, formó la Liga Santa con el papa Clemente VII (1523-1534), Venecia y el duque de Milán (Francisco Sforza).

Asalto a Roma

El Papa dispensó a Francisco I del juramento hecho de cumplir la Concordia de Madrid. Carlos V se puso furioso y lanzó a sus ejércitos contra sus enemigos de esa Liga: un numeroso ejército, al mando del duque de Borbón, llegó ante Roma y se lanzó al asalto de la ciudad el 6 de mayo de 1527; al escalar el duque el primero los muros, cayó muerto de un tiro de mosquete; pero sus soldados, como furiosas alimañas, entraron en Roma; todo fue arrasado, saqueado y violado: las casadas ante sus maridos, las doncellas ante sus madres las monjas en sus conventos asaltados; los cardenales, abofeteados y montados en burros, expuestos al mayor ridículo, tuvieron que comprar su libertad a precio de oro; las iglesias fueron saqueadas y robado su oro; hasta las tumbas fueron profanadas y robadas; al cadáver del papa Julio II (1503-1513) le robaron su anillo de oro. Los bárbaros del pagano Atila habían respetado la ciudad de Roma; pero los soldados del cristianisimo emperador Carlos V fueron más bárbaros que aquéllos: durante tres días, ebrio de vino y lujuria, recorrieron y asolaron la ciudad, y unos 8.000 de sus habitantes fueron pasados a cuchillo. El papa, tras ser sometido a toda clase de ultrajes, fue retenido en prisión en el castillo de Sant Angelo con trece cardenales. El príncipe de Orange (Filiberto de Chalons), que había sucedido en el mando del ejército al duque de Borbón, encargó del gobierno de la ciudad a don Juan de Castilla.

asalto a roma por carlos I
Asalto a Roma por Carlos I

Liberación del papa

El Papa, para recobrar su libertad, tuvo que aceptar las humillantes condiciones que le pusieron: entregar, a Carlos V, las ciudades de Parma, Ostia y Plasencia, y casi todas las plazas de la iglesia, así como una gran suma de dinero y permanecer prisionero hasta que cumpliera todo esto pactado. Cuando se entero Carlos V del cautiverio del Papa, mandó hacer rogativas en todas las iglesias de sus Estados por la liberación del Sumo Pontifice, en lugar de condenar que le pusieran en libertad.
El Papa, cuando llevaba prisionero siete meses, se fugó del castillo de Sant Angelo y se fue a Orvieto, donde estaba el campamento de la Liga Santa. El ejército de Carlos V, diezmado por una peste, abandonó Roma.

Francisco I paga rescate

La guerra continuó contra Francisco I hasta la Paz de Cambray (o de las Damas) el 5 de agosto de 1629; en ella, se concertó que Francisco I pagara 2.000.000 de escudos de oro por el rescate de sus hijos, entregando antes lo que tenía en el Milanesado y renunciando a sus derechos a la soberanía de Flandes y de Artois, así como a Milán, Nápoles, Génova y otras ciudades de Italia. En ese mismo año, Solimán el Magnífico (sultán otomano de Constantinopla, 1495-1566) puso sitio a la ciudad de Viena con un ejército de 120.000 hombres; pero fue rechazado; el conde Salm le hizo abandonar el sitio. Después, en Bolonia, el 24 de febrero de 1530, día en que Carlos V cumplía 30 años de edad, recibió dos coronas: el Papa, que, tras el saqueo de Roma y su cautiverio, ya había hecho las paces con Carlos V, le coronó como emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico, y, además, recibió la corona de hierro de Lombardía.

Tratado de Niza y paz con Francia

Después, Francisco I se apropió de la mayor parte de las tierras del duque de Saboya (cuñado y aliado del emperador) y pretendía el ducado de Milán; por lo que Carlos V fue otra vez contra él; así comenzó la tercera guerra entre los dos, la cual acabó el 18 de junio de 1538 con el Tratado de Niza, donde se acordó una tregua de diez años y que durante este tiempo, cada parte se quedase con lo que poseía en ese momento; pero antes de concluir esos diez años, empezó la cuarta guerra entre el rey francés y el emperador Francisco I, aliado con los reyes de Dinamarca, con Venecia y con el duque de eleves declaró la guerra a Carlos V e invadió sus dominios con cinco ejércitos; pero el emperador se alió con Enrique VIII de Inglaterra, y con un ejército de 30.000 hombres, se lanzó contra sus enemigos después aumentó ese numero a 50.000, y, con ellos, fue sobre París; el rey francés aterrorizado pidió la paz, que se firmó en Crespy el 18 de septiembre de 1544. Francisco I tuvo que comprometerse a devolver todo lo que había conquistado desde la tregua de Niza, renunciar a sus derechos sobre los reinos de Nápoles y Sicilia, no dar auxilio al destronado rey de Navarra y unirse a Carlos V para luchar contra los turcos.

Carlos V combate a barbarroja

El pirata Barbarroja (Haradín), al servicio de Solimán el Magnífico, se había apoderado del reino de Túnez destronando a su rey Muley Hasán, y, desde allí, después de haber asaltado y saqueado las costas de España e Italia, se preparaba para ir contra este último país. Carlos V fue contra Barbarroja, y, tras derrotarlo, entró en Túnez el 21 de julio de 1535, puso en libertad a más de 12.000 cautivos católicos, que tenía allí retenidos Barbarroja, el cual se dio a la fuga. Carlos V repuso en el trono a Muley Hasán, como vasallo y tributario suyo, y regresó a Europa. Hasán Aga, gobernador de Argel, era otro terrible pirata como Barbarroja. Carlos V fue contra él; el 13 de octubre de 1541, llegó a la costa de Argel; pero una terrible tempestad le destruyó una gran parte de sus naves; por lo que, regresando sin conseguir su objetivo, llegó a Cartagena en diciembre del mismo año.

Conquista de nuevas tierras en América

Mientras Carlos V llevaba a cabo todas estas guerras por África y Europa, grandes extensiones de tierras fueron añadidas a sus Estados en el Nuevo Mundo: Hernán Cortés conquistó México (1519 – 1522); Pizarro, el Perú (1531 – 1533); Almagro, Chile (en 1535; pero regreso enseguida, por lo que volvió a ser conquistado por Pedro de Valdivia en 1540); Orellana, la Amazonia en 1541, etc.

Matrimonio y descendencia

En 1526, se casó con su prima hermana Isabel de Portugal, muerta en 1539 (hija del rey Manuel I de Portugal y de su esposa María de Castilla, hija de los Reyes Católicos). Carlos V tuvo, de este matrimonio, a Felipe, María y Juana. También tuvo varios hijos naturales y bastardos, entre ellos, Margarita de Parma o de Austria (1528-1586), Tadea, y Juan de Austria (Jerónimo) nacido en febrero de 1547. Es indudable que pocos hombres han llegado a tener tanto poder como el emperador Carlos V (pues, como hemos visto, tenía cinco coronas: las de Castilla, Aragón, Alemania, el Sacro Imperio Romano-Germánico, Lombardía), ni han sufrido un fracaso tan amargo en su conciencia, al ver frustradas sus promesas hechas conjuramento ante el Papa en 1530, las cuales no pudo cumplir a pesar de tener tanto poder y de ser un decidido impulsor de la Inquisición.

carlos I e Isabel de portugal

Inicios del luteranismo

Por otra parte, Martín Lutero (1483-1546), sacerdote desde 1507, fue nombrado profesor de Filosofía de la Universidad de Witenberg (Alemania) en 1508, donde alcanzó el grado de doctor en Sagrada Escritura en 1512; continuó allí como profesor Teología; entre 1513-1515, explicó los salmos, y, entre 1515-1516, la Epístola a los Romanos. En 1506, el papa Julio II (1503-1513) concibió el proyecto de construir la Catedral de San Pedro y publicó una indulgencia, para recaudar fondos para esa obra; encargó la predicación de esta indulgencia a los Franciscanos. El papa León X (1513-1521) renovó y promocionó todo lo relativo a dicha indulgencia y su predicación. Tetzel era el encargado de predicar las indulgencias en Alemania, y decía: “Tan pronto como una moneda en los cofres suena, un alma del purgatorio escapa de su pena”. El 31 de octubre de 1517, Martín Lutero fijó, en la puerta de la iglesia de Witenberg, 95 tesis contra la predicación de las indulgencias, y también las envió al arzobispo de Maguncia, quien las remitió al Papa, el cual, después de muchas controversias que se siguieron con Lutero (que, en 1518, introdujo, en los debates, la doctrina de la justificación sólo por la fe), el 15 de junio de 1520, expidió la Bula Exurge Domine*; en ella, condenaba 41 proposiciones de Lutero y lo excomulgaba si no se retractaba y se sometía en un plazo de sesenta días. Lutero, tras escribir (según dijo él) contra la Bula del Anticristo, la quemó junto con los libros del Derecho canónico el 10 de diciembre de 1520 delante de la iglesia de Witenberg.

Juramento de Carlos V al papa

El 23 de octubre del mismo año, fue coronado Carlos V, en Aquisgrán, como emperador de Alemania; y, el 24 de febrero de 1530 en Bolonia, el Papa le coronó como emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico; como parte de la ceremonia de esta coronación, el emperador hizo lo siguiente: tras besar el pie al Papa, juró que sería un amparador y defensor de la Iglesia romana, de la religión católica y de la persona del Papa y de sus sucesores; después, arrodillado, recibió, de manos del Papa, el sagrado anillo y la espada, y se comprometió a ser soldado de san Pedro; puesto otra vez de rodillas, el Papa le colocó la corona de oro en la cabeza; en la siniestra, el cetro, y, en la diestra, un globo del mundo en señal de su soberanía sobre toda la Tierra, tras lo cual, fue proclamado tres veces como emperador. Es evidente que Carlos V fue coronado emperador de Alemania y después del Sacro Imperio Romano-Germánico (el cual existió desde el 2 de febrero del año 962 hasta el 6 de agosto de 1806) cuando Lutero ya había roto la unidad de la Iglesia Católica en Alemania; a restablecer esa unidad consagró toda su vida el emperador Carlos V; por lo que, en febrero de 1521, convocó la Dieta de Worms, en la cual se presentó Lutero provisto de un salvoconducto imperial el 17 de abril; allí rehusó retractarse si no le mostraban antes con la Biblia que estaba equivocado; ante esto, el emperador le mandó irse, y, transcurrido el plazo del salvoconducto, publicó, el 8 de mayo, el Edicto de Worms, en el que proscribía a Lutero y a sus partidarios, y ordenaba destruir sus escritos de todo tipo. Así empezó la lucha del emperador Carlos V contra Lutero, sus doctrinas y sus seguidores;

Catolicismo contra luteranismo

Las posturas de ambos bandos se fueron radicalizando cada vez más. Los luteranos suprimieron el celibato en abril de 1521 y, en el otoño del mismo año, suprimieron la misa como idolátrica en Witenberg con la aprobación de la Universidad de esta ciudad. El 25 de abril de 1529, en la Dieta de Espira, los luteranos comenzaron su intervención diciendo: “Protestamos …”, que significa: “Declaramos …” y, de ahí, se les dio el nombre de “protestantes”. En junio de 1530, tuvo lugar la Dieta de Augs burgo, presidida por Carlos V, que rechazó la Confesión de fe protestante redactada por el luterano Melanchtón. Por otra parte, Ignacio de Loyola fundó la Compañía de Jesús (Jesuítas), aprobada por el papa Paulo III el 27 de septiembre de 1540, para luchar contra los luteranos. Después de infinitas disputas, se recurrió a las armas. En marzo de 1531, los Estados luteranos formaron la Liga de Schmalkanda; Carlos V ajustó con ellos la Paz religiosa de Nurenberg el 22 de junio de 1532 hasta la celebración de un Concilio; pero, en 1538, los Estados católicos alemanes formaron la Liga defensiva de Nurenberg. Por fin, el papa Paulo III convocó el Concilio de Trento, que se desarrolló en tres períodos (13-12-1545 al 2-6-1547; 1-5-1551 al 18-4-1552, y 18-1-1562 al 4-12-1563), durante los cuales se sucedieron estos Papas: Paulo III (1534-1549), Julio III (1550-1555), Marcelo II (1555), Pablo IV (1555-1559) y Pío IV (1559-1565). Este Concilio se ocupó de determinar y afianzar los dogmas católicos contra las doctrinas de Lutero, siguiendo punto por punto las doctrinas de la Confesión de fe protestante de Augsburgo. No obstante, ambos bandos desembocaron en una guerra religiosa, en la cual los luteranos fueron derrotados en Mühlberg (Sajonia) en 1547; pero, en 1551, Mauricio de Sajonia llevó otra vez la guerra contra Carlos V, quien tras ser derrotado y estar a punto de caer prisionero, se vio obligado a aceptar el Tratado de Passau en 1552 (establecido entre su hermano, Fernando I, y los príncipes luteranos) mediante el cual la religión luterana fue legalizada y reconocida públicamente; esto fue ratificado por la Paz de Augsburgo en 1555, que selló la división religiosa de Alemania y acabó con todas las esperanzas de Carlos V por restablecer la unidad religiosa en ese país; pues no olvidemos que había jurado ante el Papa defender la religión católica.

muerte carlos I
Muerte de Carlos I

Carlos V, abdica al trono y su muerte

Habiendo fracasado tan estrepitosamente esta empresa tan acariciada por el emperador, éste enfermo y cansado de tanto guerrear, tras haber realizado cuarenta expediciones guerreras por África y Europa, abdicó, el 25 de octubre de 1555 en Bruselas, los Estados de Flandes y Brabante en su hijo Felipe. El 16 de enero de 1556, abdicó las coronas de Castilla y Aragón también en Felipe. Pocos días después, abdicó la corona del Imperio en su hijo Fernando, y, el 17 de septiembre del mismo año, embarcó para Castilla. El 3 de febrero de 1557, ingresó en el monasterio de Yuste (Cáceres), donde murió el 21 de septiembre de 1558. Por lo que se refiere a los Países Bajos, que eran diecisiete provincias que pertenecían, al parecer, al Sacro Imperio, Carlos V, en 1548, decidió que en lo sucesivo estarían unidas y regidas por el rey de Castilla y Aragón, y no por el emperador.

¿Te ha sido útil este artículo?
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (5 votos, 2,60 de 5)